REBAJAS -5% en toda la web (reactivos y outlet no incl.) Usa el cupón:  6REBAJAS 

REBAJAS -5% en toda la web (reactivos y outlet no incl.) Usa el cupón:  6REBAJAS 

¿Eres estudiante? Llámanos para hacer tú pedido y consigue un descuento exclusivo 91 005 91 70 / 91 776 87 11

¿Eres estudiante? Llámanos y consigue un descuento 91 005 91 70 / 91 776 87 11

Filtra Por

Precio

Vasos de precipitado

Compra vasos de precipitado para preparar mezclas, contener líquidos, calentar muestras y realizar prácticas de química, biología y ciencias naturales. Dispones de vasos de vidrio, Simax y polipropileno, en forma baja o alta y con distintas capacidades para adaptarse a cada montaje de laboratorio. Un material básico para trabajar junto con probetas, pipetas, matraces y embudos. Conoce más.


VASOS DE PRECIPITADO: QUÉ MODELO ELEGIR SEGÚN EL USO

El vaso de precipitado es uno de los recipientes más utilizados en laboratorio porque permite contener, mezclar, calentar y trasvasar líquidos de forma cómoda. Su pico facilita el vertido y la graduación ayuda a orientarse con el volumen, aunque no sustituye a una probeta o a un matraz aforado cuando se necesita una medida precisa.

Tipo de vaso Cuándo elegirlo Qué tener en cuenta
Vaso de precipitado de forma baja Para mezclas, calentamientos suaves, preparación de disoluciones sencillas y uso general en prácticas de laboratorio. Es el formato más versátil. Resulta cómodo para remover, calentar y manipular con varilla o agitador.
Vaso de precipitado de forma alta Para trabajar con líquidos cuando interesa reducir salpicaduras o disponer de mayor altura de columna. Ocupa menos superficie en la mesa, pero puede ser algo menos cómodo para introducir algunos accesorios.
Vaso de vidrio borosilicato o Simax Para prácticas con calentamiento, cambios moderados de temperatura o uso frecuente en química y biología. Es transparente, resistente y permite ver bien el contenido durante la práctica.
Vaso de polipropileno Para actividades donde se prioriza ligereza, resistencia a golpes y manipulación sencilla por grupos. No es la opción ideal para calentamiento directo; conviene revisar siempre la compatibilidad con la práctica.
Vasos de diferentes capacidades Para adaptar el recipiente al volumen de trabajo: muestras pequeñas, mezclas intermedias o preparaciones de mayor cantidad. Conviene no llenar el vaso hasta el borde, especialmente si se va a agitar, calentar o trasvasar.
Vaso de forma baja
Cuándo elegirlo

Para mezclas, calentamientos suaves y prácticas generales.

Qué tener en cuenta

Es cómodo para remover, calentar y manipular con varilla o agitador.

Vaso de forma alta
Cuándo elegirlo

Cuando interesa reducir salpicaduras o trabajar con mayor altura de líquido.

Qué tener en cuenta

Ocupa menos superficie, aunque puede ser menos cómodo para algunos accesorios.

Vidrio borosilicato o Simax
Cuándo elegirlo

Para calentamiento, observación del contenido y uso frecuente.

Qué tener en cuenta

Es transparente, resistente y habitual en laboratorios educativos y científicos.

Polipropileno
Cuándo elegirlo

Para actividades donde se busca ligereza y resistencia a golpes.

Qué tener en cuenta

No es la opción más adecuada para calentamiento directo.

Capacidad del vaso
Cuándo elegirlo

Según el volumen de muestra, mezcla o disolución que se vaya a preparar.

Qué tener en cuenta

Deja margen si vas a agitar, calentar o trasvasar.

CAPACIDAD, GRADUACIÓN Y PRECISIÓN: DUDAS HABITUALES

Los vasos de precipitado suelen incluir graduación aproximada, pero su función principal no es medir con exactitud. Son recipientes de trabajo: sirven para contener, mezclar, calentar o transferir líquidos. Si la práctica exige una medida precisa, es mejor utilizar una probeta graduada, una pipeta o un matraz aforado.

Qué capacidad elegir

Para muestras pequeñas o ensayos rápidos pueden ser suficientes vasos de 25, 50 o 100 ml. Para mezclas habituales en el aula suelen resultar prácticos los de 250 y 400 ml. Cuando se preparan volúmenes mayores, lavados o mezclas más amplias, pueden encajar capacidades de 600 o 1000 ml.

Cuándo usar vidrio y cuándo plástico

El vidrio es más adecuado cuando se necesita ver claramente el contenido, calentar o trabajar con prácticas frecuentes de laboratorio. El polipropileno puede ser útil cuando se busca un recipiente ligero, resistente a golpes y cómodo para actividades educativas o manipulaciones sencillas.

Material relacionado

Para completar el montaje, los vasos de precipitado suelen utilizarse junto con agitadores magnéticos, termómetros, placas calefactoras, embudos, papel filtro y material de protección.

PREGUNTAS FRECUENTES

Sirve para contener, mezclar, calentar y trasvasar líquidos o disoluciones. También se utiliza en reacciones sencillas y preparaciones generales de laboratorio.

No. La graduación es orientativa. Para medir con precisión conviene usar una probeta, una pipeta o un matraz aforado.

El vaso de forma baja es más cómodo para mezclar, calentar y manipular. El de forma alta ocupa menos superficie y puede ayudar a reducir salpicaduras en algunas prácticas.

Depende del volumen de trabajo. Para prácticas generales suelen ser útiles 100, 250 y 400 ml. Para muestras pequeñas o grandes volúmenes conviene completar con otras capacidades.


Idioma

Menú